Daniela Bambill encabezó un encuentro que mezcló balance político y debate económico, con la presencia del economista Roberto Feletti, quien presentó su nuevo libro sobre el endeudamiento y la fuga de capitales que atraviesan a los últimos gobiernos argentinos. El MP25M estuvo presente en el encuentro.
El Instituto Independencia, que preside Daniela Bambill, cumplió diez años de trayectoria y lo festejó el miércoles 17 de junio en el restaurante Lo de Lalo, en la Ciudad de Buenos Aires. El encuentro reunió a dirigentes, militantes, economistas y periodistas del campo nacional y popular y al MP25M. El momento central de la velada fue la exposición del economista Roberto Feletti, quien repasó las ideas de su último libro, De Macri a Milei. El país inviable de las élites argentinas, en el que analiza por qué las élites económicas argentinas no logran sostener un proyecto de poder estable y cómo esa incapacidad explica el ciclo de endeudamiento, fuga de capitales y ajuste que atraviesa al país desde 2015 hasta la actualidad.
Una década de militancia que se hizo notar
El Instituto Independencia cumplió diez años de existencia y eligió celebrarlo con una combinación poco habitual: festejo y debate político en una misma noche. El encuentro se realizó el miércoles 17 de junio en el restaurante Lo de Lalo, en la Ciudad de Buenos Aires, y convocó a referentes del campo nacional y popular alrededor de una mesa que funcionó, a la vez, como balance de una etapa y como espacio de discusión sobre el presente económico del país.
La apertura del encuentro estuvo a cargo de Daniela Bambill, presidenta del Instituto, quien dio la bienvenida a los presentes y repasó el camino recorrido en estos diez años de trabajo. En su intervención, reivindicó la persistencia de un espacio militante que atravesó etapas difíciles y que, pese a las dificultades, logró sostenerse en el tiempo. Bambill agradeció en especial a quienes acompañaron el proyecto desde sus primeros pasos, subrayando el valor de esa continuidad en un escenario político que no siempre favorece este tipo de iniciativas.
La permanencia de un espacio de estas características durante una década no es un dato menor en la vida política argentina, marcada por la fragmentación y la discontinuidad de buena parte de las experiencias militantes. Durante la velada se destacó, además, que sostener un proyecto así también implica un ejercicio de liderazgo que no siempre recibió el reconocimiento que merece.
Entre los presentes en la mesa se encontraban dirigentes, militantes, economistas y periodistas vinculados al pensamiento nacional, entre ellos Raúl Dellatorre, Felisa Miceli, Mariano Pinedo, Antonio Muñiz, Javier Araujo, Víctor Bazuk, David Selser ( MP25M ), Hugo Fernández y Miguel Belardi.
Feletti y el límite estructural de las élites argentinas
El momento central de la noche fue la exposición de Roberto Feletti, exsecretario de Comercio Interior y exviceministro de Economía, quien presentó las ideas de su más reciente libro, De Macri a Milei. El país inviable de las élites argentinas (Editorial Biblos). El propio autor define la obra como un ensayo antes que como un trabajo técnico, y en ella recorre la política económica argentina desde 2015 hasta la actualidad, poniendo el eje no tanto en las políticas en sí mismas sino en quiénes las diseñan, las condicionan y, en muchos casos, las hacen fracasar: las élites económicas y empresariales del país.
Feletti partió de una observación que rara vez aparece en la literatura económica local: mientras existen numerosos estudios sobre los sectores populares —cómo impactan los planes sociales o cómo consumen los hogares de menores ingresos—, se sabe mucho menos sobre el comportamiento de las clases dominantes. Su análisis, formado en la escuela de economía política de Eduardo Basualdo, propone correr el foco de las variables macroeconómicas tradicionales para observar los mecanismos de acumulación y los escenarios de negocios de las grandes empresas.
El interrogante que atraviesa el libro es por qué Mauricio Macri, que contó con condiciones objetivas favorables, consenso social y financiamiento internacional para construir un proyecto conservador de largo plazo, terminó fracasando en ese intento. Según explicó Feletti, Macri fue la primera figura empresarial capaz de unificar al frente antiperonista y de conectar con un cierto cansancio social frente al modelo de expansión y distribución previo. Sin embargo, en lugar de consolidar un liderazgo conservador estable, su gestión derivó en un endeudamiento descomunal, en el regreso del Fondo Monetario Internacional y, finalmente, en la pérdida de continuidad política.
Para Feletti, ese fracaso expresa un límite estructural de las élites argentinas: su incapacidad histórica para dotar al país de un sistema económico —y, por extensión, político— estable. A diferencia de otras experiencias latinoamericanas, donde incluso los modelos conservadores logran cierto grado de estabilidad, en la Argentina se repite una lógica de endeudamiento estatal, fuga de capitales y colapso que, según el economista, tiene su origen en la última dictadura cívico-militar y que el país no logra todavía interrumpir.
De Macri a Milei: la continuidad de un mismo bloque de poder
En su exposición, Feletti identificó tres herencias estructurales del macrismo que el gobierno del Frente de Todos no consiguió revertir: el cambio en los precios relativos en contra del salario, con alimentos y energía llevados a valores internacionales; el retorno del Fondo Monetario Internacional como monitor permanente de la política económica argentina; y la caída estructural del salario real. Sobre esa misma base, sostuvo, se asienta hoy la gestión de Javier Milei, que profundiza el ajuste fiscal con un fuerte respaldo de legitimidad política y avanza en la conformación de un nuevo bloque de poder con un marcado signo extranjerizante.
El economista advirtió que el modelo actual lleva la asignación de recursos en función de la tasa de ganancia a un nivel inédito, en el marco de un proyecto de alcance continental impulsado por Estados Unidos para posicionar a la región como proveedora de recursos. Frente a ese escenario de extranjerización creciente, Feletti reclamó la construcción de un Estado fuerte, capaz de regular a los grandes monopolios en lugar de limitarse a administrar la política social. En sus propias palabras, «la política social no puede sustituir a la política económica».
La intervención de Feletti no estuvo exenta de autocrítica. El economista repasó también las limitaciones del gobierno del Frente de Todos, que pese a haber generado empleo y sostenido un mercado protegido no logró que los trabajadores llegaran a fin de mes, y cuestionó al propio movimiento nacional y popular por no haber podido impedir el regreso de figuras como Luis Caputo al Ministerio de Economía. Ese señalamiento conectó con una de las preocupaciones de fondo del debate: la necesidad de revitalizar las instituciones democráticas y de construir autoridad política genuina para cortar, de una vez, el ciclo de endeudamiento, fuga y crisis que marca la historia económica reciente del país.
Diez años de comunidad frente al ajuste
Más allá del festejo, el décimo aniversario del Instituto Independencia funcionó como una reafirmación de su tarea central: dar la batalla por las ideas en un momento en que el ajuste económico avanza de la mano de un proyecto de transformación profunda de la sociedad argentina. Frente a ese escenario, el espacio puso en valor la importancia de encontrarse, de salir del aislamiento y de construir comunidad como condición necesaria para pensar —y disputar— un futuro distinto para el país.
Fotos: JULI PALACIOS









#InstitutoIndependencia #RobertoFeletti #DanielaBambill #PensamientoNacionalYPopular #DeudaExterna #PolíticaEconómica