Del lado de los productores y del pueblo: Javier Rodríguez denuncia la concentración económica y defiende la soberanía alimentaria

Compártelo en tus redes sociales...

74 / 100 Puntuación SEO

Javier Rodríguez, el ministro peronista para la Pampa Húmeda

Ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires desde 2019, Javier Rodriguez cuenta su relación con las patronales agropecuarias y su gestión al frente del ministerio, así como su visión sobre el actual esquema impositivo y la política agropecuaria nacional.   

Para quien conozca la historia argentina, sobre todo la más reciente, un ministro de agricultura peronista regulando la actividad de los productores de la Pampa Húmeda permite darle color a una cartera poco periodística. Es el caso de Javier Rodríguez, graduado en Economía por la UBA y ministro de Desarrollo Agropecuario desde los inicios de la gestión de Axel Kicillof en 2019, y es por eso que Julián Blejmar lo entrevistó para conocer su experiencia con las patronales agropecuarias, sobre las cuales Rodríguez señala que “al principio había cierto escepticismo, pero con Axel todavía siendo candidato ya empezamos a recorrer y a reunirnos con distintos referentes de las entidades, generando un diálogo que luego se profundizó cuando asumí como funcionario. E incluso se sorprendieron y reconocen algunas de nuestras iniciativas, como el programa de prevención y erradicación de enfermedades venéreas en bovinos, que fue muy útil para todos, porque por supuesto que desde el Estado impulsamos la mejora de la productividad. Muchos de esos programas surgieron de esos diálogos, más allá de que sabemos que hay posiciones políticas diferentes en algunos casos, y que nosotros venimos de una situación muy particular en la relación del peronismo con el campo a partir de la 125, donde desde nuestra propia mirada tal vez no se reconoció a los diferentes actores del campo, con condiciones, situaciones y necesidades diferentes, las cuales una política pública de desarrollo nacional y popular debe tener en cuenta”. Rodríguez señala además que el desafío de establecer políticas con los productores fue especialmente complejo por el estado del Ministerio que recibieron, pues “cuando arrancamos en el 2019 nos encontramos con una situación de tierra arrasada a nivel Provincia, con un endeudamiento tremendo y un ministerio vaciado, que dejaba todo en manos de lo Nacional o Municipal y sólo ejecutaban sin iniciativas propias Entonces teníamos el doble desafío de generar una política agropecuaria y agroalimentaria que defienda los intereses nacionales y populares, que no es un desafío menor, y por otro lado hacerlo con la botonera específica de la Provincia, porque la mirada de Axel desde el momento uno es que si el tema o problema ocurre en territorio bonaerense, nos tenemos que involucrar más allá de las responsabilidades nacionales y municipales, y es por eso que a lo largo de estos seis años creamos algo más de cincuenta programas bajo una política agropecuaria si querés con una mirada peronista, que tiene que ver con plantear como ejes fundamentales una producción con más productores, que agregue valor y genere desarrollo local, que incorpore ciencia y tecnología, que sea sustentable y que contribuya a mejorar el acceso a la alimentación”.

¿Qué programas podrías mencionar en este sentido?

Por la trascendencia e importancia los Mercados Bonaerenses, un sistema con algo más de mil ferias mensuales y doce establecimientos fijos que operan seis días a la semana y permiten que algo más de 2.500 productores agropecuarios, cooperativas o pymes vendan de manera directa, lo que les permite ganar en rentabilidad y a los consumidores ahorrar entre un 20 y un 25 por ciento del total, a lo que se suma el descuento de la Cuenta DNI del 40 por ciento. Según la FAO el programa llegó por lo menos alguna vez a 11,5 millones de bonaerenses y, de forma regular, se hacen algo más de 330 mil operaciones con cuenta DNI mensuales, que es un buen indicador de la cantidad de operaciones que se hacen aunque sabemos que muchas compras se hacen en efectivo o con otras billeteras. Después, un programa para promover la agroecología con algo más de 700 productores certificados agroecológicos que reciben financiación blanda y capacitaciones y certificados técnicos, además de acompañarlos con canales de comercialización. También mencionaría acá el Fondo Agrario específico del ministerio, que asistió con créditos por cerca de 28 mil millones de pesos a pequeños productores que tienen limitados los créditos que da el Banco Provincia, pero también las gestiones en garantías que dimos a otros productores para que puedan obtener préstamos del Fondo Fiduciario Provincia en Marcha del Banco Provincia por otros cerca de 9 mil millones.

Creo que efectivamente es otro mundo, otra situación. Algunas de esas medidas estuvieron creadas para que haya una mayor cantidad de productores por el tema de la propiedad de la tierra, pero analizando hoy la región pampeana sucede un fenómeno bastante particular, y es que la tierra en términos de propiedad está más distribuida que en términos de producción, porque lo más típico es que los pequeños propietarios alquilen sus tierras a los pools, ya que producir sin escala no les resulta rentable. Entonces por supuesto que nosotros valoramos y defendemos la idea de que haya muchos productores, pero la solución tiene que ser diferente, es decir como ser competitivo produciendo en 50 hectáreas, y por eso impulsamos esos programas que mencionaba y otros tantos para lograr producción frutícola, de olivos, vitivinícola, de kiwi, avícola pastoril u otras producciones que se ajusten a esas dimensiones.

¿Cómo convocan e incentivan a estos pequeños propietarios, teniendo en cuenta que su permanencia en el campo evita la desertificación de las tierras y el éxodo rural?  

A partir de distintos ciclos de charlas y capacitaciones, lo que permite una entrada en contacto, y cuando hay un grupo de quince a veinte productores, hacemos reuniones específicas donde se suman otros interesados y ahí empieza. Nosotros sabemos que el que tiene sesenta y pico de años tal vez ya no vuelva, pero los hijos de treinta y pico, cuarenta, tal vez si, y por eso los convocamos para proponerles los programas que comentaba y otras líneas, para que sepan que hay otra opción al alquiler a los pools. Y en general, cuando ingresa esa nueva generación a producir, lo hace de una manera diferente, a veces agroecológica, y muchos nos reconocen que se animaron a volver porque les ofrecíamos tal cosa u otra, es decir que encontraron el acompañamiento de la Provincia.

Como señalaba, antes de nuestra llegada había una política de dejar hacer. Pero nosotros desde el día uno planteamos que había actuar y hacerlo de manera responsable, y ahí hay responsabilidad de los productores, de los aplicadores, y del conjunto de la cadena con respecto a la utilización de cualquier tipo de agroquímicos en general. En algunos casos donde no había una normativa municipal impulsamos que se la cree, porque muchas veces se decía que no había ley, lo que contribuía en definitiva a que se hiciera cualquier cosa, pero señalamos que hay una ley provincial, la 1699, que por ejemplo exige la obligatoriedad de la elaboración de la receta agronómica para la aplicación del mismo, con un ingeniero agrónomo firmando y un aplicador que tiene que haber hecho uno de las 120 capacitaciones que hizo este Ministerio para más de 10.000 profesionales, indicando y verificando las condiciones de aplicación, además de dejar asentado su operación y condiciones. Eso estaba en la ley pero no se cumplía, y nosotros hemos ido impulsando que se haga. Ahora estamos difundiendo un nuevo sistema digital de la receta agronómica, que favorece esto y una mayor difusión, todo lo cual contribuyó a que la conflictividad por este tema disminuyera en gran medida, aunque por supuesto que también hemos tenido casos de aplicaciones mal hechas y se los ha sancionado en más de 170 casos desde 2024, actualizando además mucho las multas, no por una cuestión recaudatoria, sino sanitaria.

El porcentaje de los patrimoniales es relativamente chico, en el ámbito impositivo tenemos en el medio los acuerdos nacionales del consenso fiscal condicionando y nosotros hemos mantenido la participación de los impuestos patrimoniales en general, pero con esta modificación el incremento o actualización fue a los de mayor escala, siempre impulsando la idea de una segmentación y que aquellos productores de menor escala tuvieran una actualización menor que los de mayor escala, lo que nos generó las confrontaciones y algún debate…

Creo que por supuesto hay que pensar y evaluar permanentemente las diferentes posibles reformas fiscales, sobre todo pensando a nivel nacional, ya que tenemos que el principal impuesto es el IVA, es decir al consumo, algo que muchas veces la derecha lo utiliza como argumento para justificar el ajuste, esto de que la plata para la universidad sale de lo que paga el chico pobre cuando compra la polenta, pero la verdad es que pensando hacia adelante el problema no es financiar la universidad, sino que no la financie el chico pobre. Y es algo muy complejo, porque están las discusiones clásicas de cómo generar un sistema impositivo más progresivo, pero en los últimos tiempos la transnacionalización de las operaciones del capital ha puesto a los Estados en una situación mucho más complicada para evitar que los sectores de mayor capacidad contributiva eludan los impuestos, y ahí está desde el empresario que se va a Uruguay hasta el que radica su razón social en el exterior, pasando por los que operan en criptomonedas. O sea que claro que hay que plantear un debate acerca de la estructura impositiva y cómo transformarla, pero entendiendo que tiene hoy una complejidad adicional que es a nivel mundial.

Bueno, la verdad que lo que tenemos hoy a nivel del gobierno nacional es un tradicional esquema macroeconómico ortodoxo que provocó una caída del poder adquisitivo y por lo tanto del mercado interno, un esquema clásico de altas tasas de interés y apertura importadora, que ha generado consecuencias muy negativas en el conjunto de los sectores productivos. Siempre la que se ve más afectada en primera instancia es la industria, pero el sector primario también se ve afectado, porque si bien es un modelo primarizador o reprimarizador, eso no significa que al sector primario agropecuario le vaya mejor que en un esquema de industrialización, es al revés, le va peor. Claro que si en términos relativos uno ve el derrumbe de la industria, parece que a la producción del agro no le va tan mal, pero lo que se observa históricamente es que cuando vienen estos modelos hay una retracción importante y una salida de productores muy importante, fundamentalmente de las producciones que agregan algo más de valor, como puede ser la porcina o la avícola, y todo eso junto a un proceso de concentración muy fuerte, tal como ocurrió en los noventa. Claro, el gobierno nacional se encarga de propagandizar mucho el crecimiento en términos de volúmenes de producción, pero veníamos de una sequía, y es por eso por ejemplo que el aumento en rindes de trigo fue del 51% pero la superficie sembrada solo subió un 6%.

Otro elemento que me parece clave de señalar acá tiene que ver con la demolición de los distintos institutos y organismos de ciencia y tecnología, que van a tener consecuencias tremendas no sólo ahora, que ya se está viendo, sino en el mediano plazo, porque en cinco o diez años va a ser muy difícil pensar cómo vamos a ser competitivos si hoy estamos destruyendo lo que se hace de ciencia y tecnología. A eso le sumaría un tremendo deterioro de la infraestructura, una deuda que estamos contrayendo, que tal vez sea invisible, pero uno va por la ruta 3 y ves cómo cada vez reparar eso involucrará cifras todavía mayores, por lo que ahí se está generando una deuda muy grande. Y el quinto elemento, es todo el deterioro en el acceso a los alimentos por parte de la gente, porque estamos en niveles mínimos históricos de consumo de carne vacuna, pero también en caída de ingesta de productos lácteos, y eso tiene que ver también con un modelo general que nosotros rechazamos. En definitiva, se trata de un modelo de pérdida de soberanía en todos sus aspectos, en lo tecnológico, en la infraestructura, en lo productivo, en lo laboral, y en lo alimentario.

JavierRodriguez #DesarrolloAgrario #AxelKicillof #SoberaniaAlimentaria #MercadosBonaerenses #ProduccionNacional #Agroecologia #PymesRurales #EconomiaReal #CampoConProductores #IndustriaNacional #ProvinciaDeBuenosAires #DesarrolloLocal #ArgentinaProductiva #MP25M


Compártelo en tus redes sociales...